Trump vuelve a sembrar el caos en el comercio mundial con su política arancelaria
Written by Maria Henao on February 22, 2026
Es como añadir incertidumbre al caos. La airada reacción de Donald Trump a la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que tumbó el viernes los llamados aranceles recíprocos —una catarata de tasas comerciales impuestas al resto de países en abril de 2025— ha sumido en una ola de desconcierto a empresarios y responsables diplomáticos de medio mundo.
La respuesta de la Casa Blanca al revés judicial, anunciando un nuevo arancel general del 10% que, además, Trump elevó al 15% apenas 24 horas después en otro ejercicio de improvisación, ha disparado la confusión. Una incertidumbre que ya se ha instalado entre gobiernos, empresas y consumidores por la errática política comercial de Estados Unidos, enredada en una maraña de acuerdos, exenciones y particularidades difícil de desentrañar. El sábado, despachos y cancillerías de todo el planeta trataban de analizar el nuevo escenario.
El fallo de la Corte Suprema anula la mayor parte de los gravámenes comerciales que Trump aprobó el llamado Día de la Liberación, el 2 abril de 2025, al considerar que se extralimitó al usar una ley de emergencia de 1977, prevista para otras circunstancias, para aprobar los aranceles saltándose el filtro del Congreso.
La furibunda reacción de Trump, que llamó a los magistrados del Supremo “perros falderos de la izquierda radical”, evidencia la dimensión del golpe judicial contra la piedra angular de la política económica del republicano. El Gobierno estadounidense ha ingresado hasta ahora más de 200.000 millones de dólares (169.000 millones de euros) por los aranceles en 2025, unos recursos esenciales para un país con un déficit público galopante, una deuda pública al alza y un presidente que insiste en rebajar impuestos a las empresas y aumentar el gasto militar. Y nadie sabe si ahora habrá que devolver ese dinero a las empresas que lo reclamen, ni cómo se haría esa devolución.
No solo eso: Trump también ha empleado los aranceles como instrumento de negociación geopolítica con sus socios, rompiendo las reglas del orden internacional. La pérdida de los aranceles puede debilitar ahora la posición negociadora estadounidense.
“El fallo no pone fin a los aranceles de Trump. Simplemente abre un nuevo capítulo. Habrá más incertidumbre, más volatilidad para las empresas y acuerdos comerciales más complejos para los países”, analiza Josh Lipsky, presidente de Economía en el Atlantic Council.
En Europa reina el desconcierto respecto a la nueva situación. La Comisión Europea está analizando aún las consecuencias legales de la decisión del Supremo y sus efectos sobre el acuerdo comercial que la UE firmó el pasado verano con Estados Unidos, por el que se fijaba un arancel homogéneo del 15% a los productos europeos.
Aunque Trump ha insistido en que “honrará” ese pacto, en Bruselas no parecen tenerlo claro. Fuentes del Ejecutivo comunitario creen que ese 15% de nuevo arancel general que el presidente estadounidense anunció ayer podría sumarse a otro gravamen preexistente, el llamado MFN (siglas en inglés de Nación Más Favorecida); esa es una tasa aduanera estándar (con distintos porcentajes en función de los productos) que los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aplican a las importaciones de los Estados cuando no hay acuerdos comerciales. Bruselas teme que, si decae el pacto con Estados Unidos, se reactive el MFN y a él se sume la nueva tasa del 15%, con lo cual los europeos acabarían pagando, tras la resolución del Supremo, más de lo que están pagando ahora, y no menos.
También tratan de aclarar cuál es el impacto del nuevo arancel general del 15% que el presidente republicano anunció este sábado. El Ejecutivo comunitario cree que con el nuevo arancel global, el bloque perderá la “ventaja competitiva” que daba el pacto bilateral, ya que todos los países del mundo tendrán que pagar los mismos gravámenes.
“Los aranceles recíprocos fueron la piedra angular en las negociaciones de acuerdos comerciales bilaterales desde entonces, como el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea”, recuerda Carsten Brzeski, analista de ING Research. “Sin embargo, estos acuerdos comerciales son bilaterales y no se verán directamente afectados por la sentencia del Tribunal Supremo. Aun así, una vez desaparecida la amenaza de los aranceles recíprocos, algunos socios comerciales podrían intentar renegociar o…
Fuente editorial adaptada por BeOne Radio Canada.
📻 Escúchanos en vivo: https://www.be1radio.com/popup-player/
📲 Síguenos en Instagram: @be1radio
🎙 Entrevistas y promociones: https://www.be1radio.com/booking/