Cómo los gigantes de la IA intentaron tomar al asalto el último reducto de la mente humana: las olimpiadas matemáticas
Escrito por rasco el marzo 22, 2026
Cómo los gigantes de la IA intentaron tomar al asalto el último reducto de la mente humana
La noticia dio la vuelta al mundo en minutos. La inteligencia artificial (IA) había conseguido por primera vez una medalla en la prestigiosa Olimpiada de Matemática (IMO, por sus siglas en inglés), un concurso en que los 600 chavales más brillantes del mundo se enfrentan a seis problemas que han sido diseñados en secreto durante un año, y que deben resolver con solo lápiz, papel y su cerebro. Es mucho más que un concurso. Es el lugar en el que se maceran las mentes matemáticas que después solucionarán problemas imposibles y dirigirán las compañías tecnológicas que gobiernan el mundo. La noticia de la medalla que ganó la IA fue publicada por miles de medios y elegida como uno de los mayores avances científicos del año por la revista Science. Y aquí es cuando la narración comienza a complicarse. Porque la noticia es mentira.
ha conversado durante los cuatro últimos meses con una docena de personas sobre lo que ocurrió en Sunshine Coast (Australia) entre el 10 y el 20 de julio de 2025. Las versiones varían y se contradicen, pero algo está claro: los involucrados habrían querido que los titulares hablaran de los chavales, como Ivan Chasovskikh, el genio ruso-americano que compitió con bandera neutral y consiguió una puntuación perfecta sentado en una mesa durante 4 horas y 30 minutos. Pero los titulares se los llevaron unas corporaciones billonarias y sus máquinas, que funcionan con algoritmos ultrasecretos, y que nadie sabe cuánto tiempo, energía o capacidad de computación usaron para ganar unas medallas que en realidad no ganaron.
Para comprender la complejidad de esta historia, y el terremoto que ha provocado en la comunidad matemática, hay que entender primero por qué la Olimpiada Matemática es tan importante. Se celebra anualmente desde 1959 y acuden seis chavales de unos 100 países (la cifra varía en cada edición). Los estudiantes preuniversitarios se enfrentan a seis problemas extremadamente difíciles repartidos en dos días y tienen 4,5 horas para resolverlos, armados solo con papel y lápiz. Estos abarcan áreas como álgebra, combinatoria, geometría y teoría de números, y no requieren conocimientos universitarios, sino creatividad, ingenio y lógica. Son diseñados y discutidos por un grupo de exolímpicos durante todo el año y son guardados con extremo secreto.
La Olimpiada es importante porque reúne a los jóvenes con mayor talento matemático del planeta y se ha convertido en la referencia para detectar y formar futuros líderes en ciencia y tecnología. Entre los ganadores más famosos están Terence Tao, que fue medalla de oro a los 13 años (uno de los más jóvenes en lograrlo) y, después, Medalla Fields, el Nobel de matemáticas. También fue medallista el personaje más misterioso de las matemáticas, Grigori Perelman, conocido por demostrar la Conjetura de Poincaré, renunciar al millón de dólares que suponía resolverlo y desaparecer de la vida pública. Y dos famosos empresarios tecnológicos: Sergey Brin, cofundador de Google, y Demis Hassabis, cofundador de Google Deepmind, la rama de IA de Google, y premio Nobel de Química.
Los chavales que compiten en las olimpiadas se preparan duramente durante todo el año. Diego, Fernando y Miguel son tres de los españoles que viajaron en 2025 a Australia para competir. Tienen entre 17 y 19 años. Estudiaban entre seis y ocho horas al día, entrenados por otros exolímpicos españoles. Una leyenda, María Gaspar, dirige el equipo español desde 1984. A sus “polluelos”, como los llama, los entrena, tutela y cuida desde que son elegidos hasta mucho después de su vuelta. Entre sus discípulos está Elisa Lorenzo, exolímpica y ahora coordinadora y correctora de la Olimpiada. Un dato fundamental en esta historia: ni Gaspar, ni Lorenzo, ni ninguno de los adultos que participan en esta competición cobra por ello. Lo hacen por amor a las matemáticas, y por abrir a otros chavales las puertas que se les abrieron a ellos.
Para la competición de 2025, a los correctores como Lorenzo les llegaron 250 propuestas de problemas, enviados por los países participantes. Y ahí empieza una “brutal” carga de trabajo, que deben afrontar en sus ratos libres: estudiarlos, observar si cumplen los estándares de la IMO, arreglarlos si son “feos”, como dice ella. Eligen unos…
Fuente editorial adaptada por BeOne Radio Canada.
📻 Escúchanos en vivo: https://www.be1radio.com/popup-player/
📲 Síguenos en Instagram: @be1radio
🎙 Entrevistas y promociones: https://www.be1radio.com/booking/