fbpx

Advertencia de fondos de inversión hecha a Brasil por deforestación del Amazonas – Latinoamérica – Internacional

Written by on June 27, 2020


El aumento de la deforestación del Amazonas desde que Jair Bolsonaro accedió a la presidencia brasileña no pasó desapercibido entre los gestores de algunos de los mayores fondos de inversión del mundo, entre ellos la mayoría de los europeos.

El respeto al medioambiente ya no es una medalla bonita, es una exigencia porque los clientes de esos fondos así lo imponen. Tampoco lo es el respeto a los pueblos indígenas.

(Lea también:  La ‘nube’ de langostas que encendió las alertas en Brasil).

Gestores de fondos de inversión que controlan en conjunto 4 billones de dólares exigieron al Gobierno brasileño en una carta abierta publicada a principios de semana que deje de deforestar el Amazonas o tendrán que retirar sus inversiones.

“Estamos preocupados por el impacto financiero que la deforestación y la violación de los derechos de los pueblos indígenas podrían tener en nuestros clientes y empresas inversoras, aumentando potencialmente el riesgo reputacional, operativo y regulatorio”, dice, entre otras cosas, el texto.

(Le puede interesar:  Brasil cierra acuerdo para producir vacuna de Oxford contra covid-19).

Coronavirus: Bolsonaro y sus peores frases de negación de la tragedia

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. 

El documento también señala que la política del Gobierno brasileño en los últimos años hacia el Amazonas, permitiendo que aumente la zona deforestada para favorecer el crecimiento de la industria agropecuaria intensiva, provoca una pérdida de diversidad y más emisiones contaminantes y, por lo tanto, “un riesgo sistémico” para sus carteras de inversión. Una forma edulcorada de decir que se desharían de sus inversiones brasileñas si no cambia la situación.

No lo hacen solo por el medioambiente, sino también porque sus inversiones podrían encontrarse con gastos suplementarios. Por ejemplo si, como planea, la Unión Europea termina por aprobar y aplicar una “tasa al carbono” en frontera, una especie de arancel que pagarían los productos con origen en países que Europa considere que no luchan lo suficiente contra la crisis climática y que, por lo tanto, compiten con ventaja contra productos similares europeos, que deben cumplir normativas medioambientales más estrictas.

(Lea también:  Bolsonaro será multado si no utiliza tapabocas en eventos públicos). 

Los gestores que firmaron la carta son mayoritariamente europeos, pero también hay algunos de fondos asiáticos y de Suramérica. En ella también dicen que temen que el gobierno de Bolsonaro usó la crisis del coronavirus para eliminar regulación de protección medioambiental, “lo que pondría en peligro la supervivencia del Amazonas”.

Estamos preocupados por el impacto financiero que la deforestación y la violación de los derechos de los pueblos indígenas podrían tener en nuestros clientes y empresas inversoras

Brasil podría estar aumentando su contribución al calentamiento global, porque mientras otros países redujeron sus emisiones contaminantes debido a las restricciones impuestas para impedir que se diseminara sin control el coronavirus, el gigante suramericano aumentó la deforestación.

La carta recuerda que, según los datos que maneja el Instituto Nacional de Investigación Espacial brasileño (Inpe), 829 kilómetros cuadrados del Amazonas fueron deforestados solo en mayo y que 2020 podría ser el año récord en cuanto a deforestación.

(Le puede interesar:  Deforestación en la Amazonía brasileña en 2019 fue la mayor en 11 años).

Ante esta situación, los gestores de estos fondos, que empiezan a reducir o eliminar inversiones que consideran que tienen un impacto negativo en el medioambiente, exigen en su carta al presidente Bolsonaro “un claro compromiso” para reducir la deforestación del Amazonas y para proteger los derechos de los pueblos indígenas.

Uno de los mayores fondos de inversión del mundo, el que alimenta Noruega con los ingresos que obtiene por la exportación de hidrocarburos, lleva años deshaciéndose de inversiones con impacto medioambiental o de empresas y países que violan los derechos humanos.

La mayoría de los firmantes de la carta son miembros de la Investor Initiative for Sustainable Forests, una organización que ha ido creciendo con fuerza en los últimos años. Sus miembros, con inversiones en sectores agropecuarios como el de la soja o la producción de vacuno, buscan producciones respetuosas con el medioambiente.
Entre los firmantes hay gigantes financieros como el francés Comgest, el británico LGPS Central y KLP, el mayor fondo de pensiones noruego.

(Lea también:  Brasil se convierte en el segundo país con más casos de covid-19)

Deforestación en el Amazonas

El 2020 podría ser un año récord en cuanto a deforestación del Amazonas. 

Riesgo reputacional

Sara Skärvad, directora de comunicación de uno de esos grandes fondos noruegos, el Storebrand Asset Management, le explicó a EL TIEMPO que la inversión en Brasil conlleva ahora mismo “un riesgo reputacional” que se “está tomando en consideración”.

Skärvad aseguró que su fondo de inversión está tratando el asunto con las embajadas brasileñas en Noruega, Suecia, Dinamarca, el Reino Unido, Francia, los Países Bajos, Estados Unidos y con el propio Gobierno brasileño. 

(Le puede interesar:  Británicos no comprarán productos de Brasil si la deforestación sigue)

Además, esta compañía de inversiones explica que mientras las emisiones contaminantes globales pueden caer un 7 por ciento este año como consecuencia de los confinamientos, en Brasil las emisiones aumentarán entre un 10 y un 20 por ciento.

Y carga con dureza contra el gobierno de Bolsonaro: “Las nuevas normas que facilitan la privatización de terrenos y la invasión de territorios indígenas suponen una grave amenaza” sobre el Amazonas “y un incremento del riesgo reputacional para las inversiones”.

Estos fondos dan una importancia clave al respeto a los pueblos indígenas.
Explican que la norma 191/20 brasileña, enviada por el presidente Bolsonaro al Congreso Nacional brasileño, “daña aún más el estatus de los territorios indígenas al proponer que se abran a las empresas mineras, a la explotación de gas y petróleo, a plantas hidroeléctricas y a obras de infraestructura que afectan los suelos, lagos y ríos. Si se aprueba, permitirá que empresas privadas operen en territorios indígenas como en cualquier otro territorio y la protección y gestión de esas tierras dejará de estar en manos de los pueblos indígenas”.

IDAFE MARTÍN PÉREZ
Para EL TIEMPO 
BRUSELAS 



Source link


Current track

Title

Artist