Japón avanza con pies de plomo en la recuperación de la energía nuclear, 15 años después del accidente de Fukushima
Written by Maria Henao on March 11, 2026
La energía nuclear, estigmatizada en Japón tras el accidente sufrido el 11 de marzo de 2011 en la central de Fukushima Daiichi —que obligó a dejar sus hogares a miles de personas y a apagar los 54 reactores que suministraban el 30% de la electricidad del país—, ha vuelto al catálogo energético japonés. Pero lo hace en medio de la desconfianza de la población y el escepticismo de los expertos, 15 años después de que el mundo contuviese el aliento por uno de los peores accidentes nucleares de la historia, solo superado por el de Chernóbil (Ucrania) en 1986.
Tras el apagón nuclear, causado por un brutal terremoto y el posterior tsunami, Japón creó la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA, por sus siglas en inglés) y endureció la normativa. Como resultado, 24 de los 54 reactores que funcionaban en todo el país fueron dados de baja y están en proceso de desmantelamiento. De los 30 que quedan, solo se ha autorizado el reinicio de 15, que actualmente suministran casi el 9% de la electricidad del país.
El último reactor reiniciado, el mes pasado en la planta de Kashiwazaki-Kariwa, en la prefectura de Niigata, había recibido la autorización de la NRA en 2022. Ha habido que esperar tres años para conseguir la aceptación de la población local y ponerlo efectivamente en marcha. La compañía que gestiona la planta es Tepco (Tokyo Electric Power Company), la propietaria de la accidentada Fukushima Daiichi, y las encuestas de los medios y del Gobierno local revelaban que muchos habitantes de la zona se oponían al reinicio de Kashiwazaki-Kariwa por la mala reputación de Tepco y su historial de irregularidades en la gestión de Fukushima Daiichi.
“Se cuestionaba si Tepco era realmente de fiar”, explica a este diario Satoru Yasuraoka, director de Asuntos es en la División de Política de Energía Nuclear del Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI, por sus siglas en inglés). Finalmente, en diciembre de 2025 la asamblea de la prefectura de Niigata votó a favor de la planta, que tiene otros seis reactores apagados y está considerada como una de las más grandes del mundo.
Para Yasuraoka, los tres años de retraso confirman que “Japón es extremadamente riguroso en lo referente a la aceptación de los ciudadanos y la seguridad nuclear”. El país es, además, el único que ha sufrido un ataque con bombas atómicas, lanzadas por EE UU contra las localidades de Hiroshima y Nagasaki en 1945, que causaron decenas de miles de muertos, y ese trauma está también muy presente.
